quisiera la frialdad del asesino
del suicida su egoísmo
el confort del creyente
de la puta su pureza
de la guitarra su distorsión
el silencio del tambor
de mis labios tu beso
del humo su firmeza
y de mi cuerpo
lo que tiene de eterno
esto no es más que un desahogo, la búsqueda en la que a veces me pierdo y nunca me encuentro